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Dormir bien después de los 70: qué cambia con la edad y qué debería preocuparnos

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August 7, 2026

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Conforme pasan los años cambian muchas cosas.

Nuestros horarios, nuestras rutinas, nuestro nivel de actividad y también nuestra forma de dormir.

Es común escuchar:

“Ya es normal que duerma mal por la edad.”

Pero no necesariamente es así.

El sueño puede cambiar al envejecer, pero dormir mal de manera constante no debería simplemente asumirse como una consecuencia inevitable de cumplir años.

De acuerdo con el National Institute on Aging, las personas mayores continúan necesitando aproximadamente entre 7 y 9 horas de sueño cada noche.

Entonces, ¿qué puede cambiar y cuándo conviene prestar atención?

Dormir diferente no necesariamente significa dormir mal

Con los años algunas personas comienzan a acostarse y despertarse más temprano.

También pueden tener un sueño más ligero o despertarse algunas veces durante la noche.

Pero lo verdaderamente importante es observar cómo nos sentimos durante el día.

¿Despertamos descansados?

¿Tenemos energía?

¿Podemos concentrarnos?

¿Seguimos realizando nuestras actividades normalmente?

Dormir bien no se trata solamente de contar horas. Se trata de que el descanso nos permita seguir disfrutando nuestra vida durante el día.

¿Qué señales conviene observar?

Hay situaciones que merecen mayor atención cuando aparecen frecuentemente:

• Dificultad constante para conciliar el sueño.

• Despertarse repetidamente y no poder volver a dormir.

• Tener demasiado sueño durante el día.

• Ronquidos muy fuertes acompañados de pausas o dificultad para respirar.

• Despertarse todos los días sintiéndose agotado.

• Cambios importantes en los patrones habituales de sueño.

El insomnio, de hecho, es uno de los problemas de sueño más frecuentes entre las personas mayores de 60 años.

Cuando alguno de estos problemas persiste, es recomendable comentarlo con un profesional de salud en lugar de asumir que simplemente “es la edad”.

La rutina diaria también influye en la noche

Algo interesante del sueño es que no comienza cuando nos acostamos.

Se construye durante todo el día.

Mantener horarios relativamente constantes, tener actividad física de acuerdo con nuestras posibilidades, pasar tiempo al aire libre, convivir y mantener una vida activa pueden ayudar a crear una rutina más favorable para descansar.

También conviene observar algunos hábitos sencillos:

• Evitar siestas demasiado largas o muy tarde.

• Procurar horarios regulares para dormir y despertar.

• Reducir cafeína, especialmente durante la tarde y noche.

• Tener una habitación cómoda, tranquila y oscura.

• Crear una rutina relajada antes de dormir.

• Evitar pasar demasiado tiempo inactivo durante el día.

Y algo importante: si existen problemas persistentes de sueño, es mejor consultar a un profesional antes de recurrir por cuenta propia a medicamentos o suplementos.

Dormir bien también forma parte de vivir bien

Con frecuencia pensamos en el bienestar de una persona mayor en términos de alimentación, atención médica o seguridad.

Pero podemos olvidar algo fundamental:

¿Está descansando bien?

Una rutina con horarios, movimiento, convivencia, alimentación y actividades no solamente llena el día.

También ayuda a darle estructura.

En Los Cisnes Senior Living, creemos que vivir bien después de los 70 tiene mucho que ver con conservar esas pequeñas rutinas que nos hacen sentir bien: levantarnos con un propósito, movernos, conversar, aprender algo, disfrutar una comida, descansar y comenzar de nuevo al día siguiente.

Porque esta etapa no debería consistir en hacer cada vez menos.

Debería tratarse de seguir haciendo aquello que nos hace bien y nos permite continuar viviendo nuestra vida.

Una nueva etapa puede ser más sencilla de lo que imaginas.
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